Cuando una persona defiende una causa justa sin recurrir a la violencia, y triunfa contra la cerrazón de los estados y de quienes los gobiernan, se convierte para siempre en un héroe del pueblo. No importa la nacionalidad, la cultura o el idioma; gracias a Aminatou sabemos que la determinación de llevar nuestros principios hasta sus últimas consecuencias puede doblegar incluso a las tiranías más sanguinarias. Eso merece, como poco, el reconocimiento de una ciudadanía -la española- poco acostumbrada ya a las gestas valientes. Gracias Aminatou; hoy somos todos un poco más humanos y un poco menos súbditos.
(Imagen: El País)
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17 diciembre, 2009 |
Etiquetas: Opinión, Personajes, Política, Sociedad

















19 diciembre, 2009 a las 10:57
Quien me iba a decir a mi que no iba a estar de acuerdo con algunos de tus estupendos artículos, a mi parecer Aminatou, a parte de su “valentia” es una mujer que ha demostrado una tozudes y una falta de sentido común, que algunos verán como valentia y lucha por sus valores, pero que de rebote a metido a nuestro pais en una nueva encrucijada y que probablemente haya costado un puñado de euros de nuestras arcas. El “se hace lo que yo diga o me llevo la pelota” nunca ha calado conmigo. Aún así me alegro de que todo haya acabado ya y probablemente esa mujer hubiese merecido mejor suerte o mejor trato. Saludos
19 diciembre, 2009 a las 15:34
En mi (humilde, claro) opinión, Manuel, España se ha metido ella solita en el berenjenal de Aminatou, por aceptar su entrada dentro de nuestras fronteras sin pasaporte, máxime sabiendo que el gobierno conocía las intenciones de Marruecos de expulsar a uno de sus nacionales (sobre el papel, Aminatou es marroquí, no lo olvidemos), violando la Declaración de los Derechos Humanos suscrita por este país ante la ONU.
Respecto a la tozudez de Aminatou, no la niego. A mí me parece una barbaridad dejarse morir de esa forma por cualquier causa, lo que no es óbice para que admire a los que tienen el valor de hacer tal cosa. Hay precedentes de una tozudez parecida en personas a las que hoy nadie se atreve a criticar, como Gandhi, quien llevó a cabo numerosas huelgas de hambre contra la ocupación inglesa de la India, y muchas protestas contra el régimen racista de Sudáfrica, mucho antes de que nadie en Occidente hubiera oído hablar del apartheid.
Como suele ocurrir, la Historia es quien da y quita razones. Ya veremos si la contribución de Aminatou termina siendo positiva o negativa. Yo apuesto por lo primero.
22 diciembre, 2009 a las 15:28
La tozudez es necesaria y la huelga de hambre es un arma clásica especialmente de los irlandeses. El problema en este caso es que la forma como la ha hecho ha sido absurda. Ha presionado al gobierno español poniendolo en manos del marroquí. Este ha aprovechado la ocasión magistralmente y ha aceptado al entrada de Aminatou a cambio de que España y Francia reconocieran su soberanía sobre al Sahara Occidental. Así que ella ha conseguido lo que el gobierno de Marruecos no había podido en 30 años.
La estrategia correcta habría sido presionar a Marruecos para que convocara el referendum. Debería haber hecho la huelga en las puertas de alguna sede de la ONU, en Marruecos o en el propio Sahara O. y pidiendo un compromiso formal de fecha para el referendum, o la liberación de presos o algo con sentido. Lo de alegar que como es marroquí, Marruecos incumplía tratados internacionales es del genero tonto porque la base del conflicto es que NO es marroquí sino saharai y por tanto ha de partir de esa base, al igual que el IRA partía de la base de que no eran ingleses.
El espiritu torpe y efectista de la izquierda española encabezada por Fernandez de la Vega ha quedado también en evidencia yq que se han sumado acriticamente a la estrategia absurda de Aminetu y han sido el instrumento para la gran victoria marroquí. Es triste pero para su causa habría sido mejor que se muriera ya que tendrían una mártir y el reconocimiento internacional intacto. Ahora son muy famosos pero han perdido el apoyo formal de dos paises fundamentales.
Lo que demuestra el incidente es que la inteligencia estratégica es lo que da utilidad a la tozudez, la determinación, el valor personal y todo el resto de cualidades que se requieren para ser un héroe nacional de un pais irredento. Sin visión política clara, el voluntarismo es contraproducente.