Porque a lo largo de nuestra historia hemos perdido demasiados trenes. Porque el progreso no espera a los tacaños. Porque lo que inventan otros, lo cobran otros. Porque la investigación nunca es un depilfarro, sino la mejor de las inversiones (junto con la educación). Porque a pesar de las crisis económicas, un país siempre debe saber que su futuro es lo que realmente importa. Porque invertir en ciencia y en el desarrollo tecnológico es la más socialista de las políticas. Porque nuestros científicos tienen derecho a quedarse en su propio país, y aportar lo mejor de sí mismos aquí. Porque ya hay demasiados fuera de España, y porque durante muchos años han sido muchas las grandes mentes españolas que han tenido que irse. Porque nuestros investigadores son lo mejor de entre nosotros, y no deben tener un empleo precario. Porque para cambiar el modelo productivo de España, antes hay que inventar un nuevo modelo productivo…
Por todo ello, y un sinfín de razones que ahora no se me ocurren, pero que a buen seguro mis compañeros de iniciativa habrán sabido explicar, El ojo del tuerto se opone a cualquier reducción presupuestaria en las partidas destinadas a la investigación y el desarrollo para 2010.