…me levanto en una mañana de sábado como ésta y me digo: “Voy a darle una vueltecita a Menéame, que siempre sale algo curioso”. En efecto, la primera en la frente:
Esto era de esperar. Al igual que pasara con las promesas demagógico-electorales de Rajoy el año pasado, un cachondo ha preparado una página donde puedes escribir tu propio “bus ateo”. Por supuesto, el despiporre está servido.
Luego aparece otra noticia que refleja el descontento de un tipo hace la friolera de 2000 años. El nombre del descontento no se conserva, pero sí se sabe contra quién iban dirigidas sus iras: “Balbo, ladrón”, reza una inscripción descubierta en el teatro romano de Cádiz. Ya por entonces a algunos políticos les costaba más de lo debido saldar sus deudas, o bien se dedicaban a choricear los fondos públicos, o a esquilmar el sufrido bolsillo del ciudadano, o todo a la vez. Una protesta muy meritoria, si tenemos en cuenta que eso de la libertad de expresión es un invento reciente, y que los romanos solían ser de lo más sanguinario en lo tocante al honor.
Así que ya sabes, si eres asiduo de este blog y te levantas por la mañana esperando encontrar alguna nueva curiosidad, no desesperes y considera que este pobre bloguero puede estar sufriendo una crisis de creatividad.
Como hoy.
TweetTags: este blog
Etiquetas: este blog


















31 enero, 2009 a las 15:49
que bueno tanto el primer autobús como el segundo aunque yo me inclino mas por el primero
31 enero, 2009 a las 18:16
Yo he visto otra por ahí, que cambiaba a Dios por Alá (ésa seguro que nadie se atreve a ponerla).
Ojala fuera el respeto y no el miedo lo que lo impidiese
Un saludo
31 enero, 2009 a las 18:50
¡Bah! Dios no existe, ni Alá, ni ninguna deidad. Estamos solos, y lo que hagamos con nuestras vidas es cosa nuestra y nuestra responsabilidad. Al final, sólo tendremos que rendir cuentas ante nosotros mismos de cómo decidimos vivir nuestras vidas.
No hace falta que lo diga un autobús, pero tampoco hace falta montar tanto escándalo por un cartel.
31 enero, 2009 a las 18:55
Pero hasta el punto de amenazar con los tribunales si no ponen la publicidad, me parece mear fuera del tiesto
http://historiasdelahistoria.com/2009/01/22/gracias-a-dios-no-soy-ateo/
31 enero, 2009 a las 19:04
Bueno, yo creo más bien que todo forma parte de la campaña publicitaria. Evidentemente esta campaña no va destinada a los creyentes, pero se cuenta con la reacción de estos para darle más intensidad al mensaje. A mayor reacción, mayor publicidad en medios, que es de lo que se trata. A mí me parece que, dado el nivel de invasión de todo lo religioso en la sociedad (procesiones, programas de televisión, etc, etc), este mensaje publicitario no es más que una gota en un océano. No hay que ponerse nervioso por tan poca cosa.
…a menos que los curas no estén tan seguros de la fortaleza de las creencias de su “rebaño”.