El camarada Mikhail Kalashnikov cumple hoy 89 añazos, imagino que descansando y feliz como una perdiz, acompañado de los suyos en su casita de los Urales. Por el apellido del ancianito, ya pueden suponer los lectores cuál es la trascendencia de este personaje. En realidad, yo mismo tengo sentimientos encontrados acerca de su más famoso invento: el fusil de asalto AK-47.
Mikhail Kalashnikov diseñó el AK-47 cuando la Segunda Guerra Mundial ya estaba terminando, pero a lo largo de los siguientes sesenta años, el que ya era conocido mundialmente como “fusil Kalashnikov” iba a tener infinidad de oportunidades para poner a prueba sus macabras virtudes. No en vano, el Kalashnikov está considerado como la máquina de matar más perfecta jamás construida.
Y esta consideración no es en balde. Adoptada por el ejército ruso como fusil estándar en 1949, hoy forma parte del equipamiento militar de más de cincuenta y cinco países. Se calcula que existen más de cien millones de unidades de este fusil en el mundo, y es el arma que más gente ha matado en toda la historia de la humanidad. La sencillez de su diseño, junto con la fiabilidad y precisión de su funcionamiento ha conseguido cambiar la historia del mundo. Hay países que reconocen su trascendental contribución en la consecución de su independencia incluyéndolo en sus banderas nacionales.
Hay quien dice que el nombre Kalashnikov está íntimamente ligado al concepto moderno de libertad, independencia y, sobre todo revolución. Desde luego, en muchos casos será así, aunque no se nos puede escapar que con este arma también se han cometido incontables atrocidades. En fin, las armas están ahí para matar, y no tienen más ideología que la de aquellos que las manejan (cuando estos la tienen, claro).
Pero, ¿qué tiene este arma que no tengan otras? Pues fácil: el fusil Kalashnikov es una arma de diseño simple, construida para soportar las peores condiciones imaginables sin perder su fiabilidad. Es capaz de disparar desde debajo del agua o totalmente cubierto de fango. Además, su sistema de repetición, que aprovecha los gases emitidos en el disparo anterior, reduce sensiblemente su retroceso. El veterano de guerra norteamericano destacado en Vietnam David Hackworth lo relata en uno de sus libros:
(…) Una de las excavadoras descubrió el cuerpo en descomposición de un soldado enemigo junto a su AK-47. Yo estaba justo allí, mirando hacia el agujero, y saqué el AK de aquella ciénaga. Dije -“Mirad esto, tíos. Voy a enseñaros como funciona una verdadera arma de infantería”. Corrí el cerrojo y disparé treinta balas. El AK podía haber sido limpiado aquel mismo día en lugar de haber estado enterrado en fango durante más de un año. Este es el tipo de arma que nuestros soldados necesitan, y no el poco fiable M-16.
Este relato ilustra cómo se sentían los soldados norteamericanos destacados en Vietnam ante un enemigo que podía salir de cualquier parte con la seguridad de que su arma se dispararía cuando ellos lo quisieran, cosa que en el caso del M-16 no podía decirse. Multitud de informes cuentan cómo muchos soldados estadounidenses arrojaban sus modernas armas en el combate para tomar el Kalashnikov de un enemigo muerto, y a los contratistas del ejército les costó Dios y ayuda conseguir aumentar la fiabilidad del M-16 hasta niveles aceptables.
Existen en el mundo algunos ejemplares de Kalashnikov especialmente famosos que han protagonizado algunos de los sucesos más trascendentales del siglo XX, como aquel que Fidel Castro regalara a Salvador Allende y con el que según dicen, se quitó la vida antes de ser capturado (si bien otros aseguran que fue asesinado o que murió en combate dentro de la Casa de la Moneda). El presidente egipcio Anwar el Sadat fue asesinado por islamistas durante un desfile en una matanza que fue perpetrada con fusiles AK-47 y granadas. Otros conocidos líderes mundiales como Hugo Chavez, el finado Sadam Hussein (quien se preciaba de poseer un Kalashnikov de oro), y prácticamente todos los dictadorzuelos africanos se declaran fervientes admiradores del AK-47. Incluso Osama Bin Laden aparece siempre en sus videos amenazadores portando un Kalashnikov.
Durante años, la Unión Soviética exportó el AK-47 a porrillo, llegando a regalarlo a aquellos gobiernos a los que quería sostener, o a aquellas guerrillas a las que apoyaba a lo largo y ancho del mundo. Los muyahidines afganos llegaron a fabricarlos de imitación de forma clandestina en sus campamentos de Pakistán durante la ocupación rusa, y según dicen, los hacían mejores incluso que los originales. El Kalashnikov fue el arma de los pobres contra los ricos, del comunista contra el capitalista, del guerrillero contra el gobernante, pero también ha sido todo lo contrario: una herramienta de opresión y muerte que se ha llevado más vidas por delante que cualquier otro ingenio ideado por el ser humano.
Y desde su página en el libro de la Historia que le corresponde, el abuelo Mikhail sopla hoy ochenta y nueve velas en su tarta, a sabiendas de que, para bien o para mal, ha contribuido a cambiar el mundo y a hacerlo como es hoy.
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10 noviembre, 2008 a las 12:13
Dos apuntes :
El primero de orden práctico es que ignoro si se pude disparar un Ak-47 desde debajo del agua pero en caso de hacerlo acosenjo que la boca del cañón este fuera del agua. Es conocido que si disparas en arma de fuego con el cañón dentro del agua, explota y te puede matar o desfigurar de por vida. El caso que conozco es el arma fuera y el cañón dentro. Si está todo dentro no se lo que pasa. Quizás el agua proteja al que dispara pero es muy probable que el arma quede inutilizada.
Lo segundo es lo de Bin Laden. Yo también había creido siempre la leyenda de que el arma que Bin Laden llevaba en los vídeos, era una AK-47 montada por unas devotas vírgenes en un taller de Peshawar. (Peshawar es conocido por sus talleres de fabricación manual de armas que para muchos modelos resultan mejores que las originales -y sobre todo que las copias al por mayor- ya que cada pieza es tallada, ajustada y encajada cuidadosamente.)
Pero ni una cosa ni otra. El arma en realidad es una AKS-74U (también conocida como AKSU, AKMS-U, Okurok o Krinkov). Aunque es de la misma familia que el AK-47, se trata de un arma diferente, mucho más corta y más un subfusil más que un fusil de asalto. Era usado por las tripulaciones de tanques, helicopteros y por la guardia de fronteras de muchos paises del este.
La historia del que portaba (o porta) Bin Laden es la siguiente :
Cuando Bin Laden llegó a Afghanistán iba acompañado de un númeroso grupo de saudies que como él eran fanaticos religiosos (y muchos también como él de clase media-alta). Estas personas fueron a Afghanistan en misión religiosa personal buscando el martirio. Los muhaidines locales aprendieron a huir de ellos porque porque combinaban dos características muy peligrosas : no tenían ni idea de combatir y siempre buscaban entablar combate. Si por ejemplo un grupo de saudíes veía pasar un convoy ruso con fuerzas abrumadoramente superiores, o una flota de helicopteros o cualquier fuerza sovietica, le disparaban para atraer el fuego sobre ellos y morir como sahids. Con estás tácticas, no es extraño que la mayoría fueran exterminados y que el resto de combatientes huyera de ellos como de la peste.
Osama Bin Laden se estableció con un grupito de saudies en una cueva que ellos mismos llamaban “El refugio del León” en las montañas de Tora Bora. Contra la leyenda popular era una cueva normal con suelo de tierra, humeda y asquerosa. El grupo no representaba ningún objetivo prioritario para los rusos que a los que temían era a las bandas de mercenarios pashtunes con sus motos de trial, sus Stingers y sus refinadas tácticas.
Una mañana, una patrulla rusa a pie se topó cerca de la cueva con unos centinelas del grupo de saudies. Estos abrieron fuego dando los gritos rituales del sahid y contentos de por fin ver abiertas las puertas del Walhalla tras tantos meses de penurias comiendo basura y pasando frio, acostumbrados como estaban a la buena vida en su pais. Sin embargo, los rusos -sorprendidos y probablemente superados en número- en lugar de exterminarlos se dieron a la fuga dejando una única baja sobre el terreno. Bin Laden oyó el ruido y fue corriendo. Al llegar él, la “batalla” había terminado. Por primera vez, sus camaradas habían quedado vivos y en posesión del terreno.
Extasiados y deslumbrados por seguir sobre la tierra, se pusieron todos a rezar saltandoseles las lagrimas en agradecimiento al Sumo Hacedor. Uno de los centinelas, se acercó al soldado ruso muerto, le arrebató el arma y se la ofreció a Bin Laden con reverencia. Este les dijo que todo era una señal de Dios y que por fin ahora sabían que Él estaba con ellos. Como habreis adivinado el arma era el AKS-74U que Bin Laden portaba en los vídeos como prueba de que él era el elegido por Las Alturas para comandar la Jihad (hasta entonces solo la había comandado porque al ser el más rico era el que pagaba la fiesta, como los niñatos que montan un grupo de música y como el papá paga los instrumentos de todos, ellos son el primer guitarra).
Más detalles en : “The Looming Tower” por Lawrence Wrigh, ed. Knopf (no se si está traducido).
10 noviembre, 2008 a las 13:05
Me entero de un montón de cosas en este blog. No pensaba que este fusil tuviera tantos años de vida.
Igor, si acentuaras, te pondría un 9,5.
10 noviembre, 2008 a las 13:23
Igor: Gran comentario el tuyo. Yo te daré ese 9,5 a pesar de la acentuación. No conocía esa historia sobre Bin Laden.
Resped: Los rusos son unos tipos muy prácticos. Tienen una máxima que viene a decir: “Si funciona, no lo toques”. Por ese mismo motivo siguen saliendo al espacio con las mismas naves de hace cuarenta años, y sus únicos proyectos espaciales fracasados fueron los que trataban de imitar a los mericanos (N-1 y Buran).
10 noviembre, 2008 a las 14:11
Gracias por las notas y sobre lo otro lo siento. Es que estoy en el curro. Entre que tengo puesto el word para corregir inglés y que he de ir tirandillo para que no me pillen, la sintaxis y la ortografía quedan un poco perjudicadas. :-S
Por cierto que me había olvidado de lo de Allende. Lo cierto es que se suicidó tal como reveló hace poco el doctor Gijón que estuvo con él pocos minutos antes. Yo cuando me enteré me sentó un poco mal pero pensandolo bien quizás fue lo más razonable para evitar una masacre. Sobre este tema también tengo un libro de cabecera que es “El crepusculo del macho”. Son las memorias reales de un terrorista brasileño, exiliado en Chile que antes del golpe (y sobre todo después del tancazo porque tenía entrenamiento anti-tanque que había recibido en Argelia) intenta organizar unas milicias populares para hacer frente al ejercito pero todo el mundo pasa de él. Después de muchas aventuras acaba de conductor de metro en Estocolmo. Mientras conduce por los tuneles va pensando y decide que toda su vida a sido un error porque a tiros siempre ganan los mismos.
10 noviembre, 2008 a las 14:19
*ha :-SSS
10 noviembre, 2008 a las 18:25
[...] ¡Feliz cumpleaños, camarada Kalashnikov!elojodeltuerto.com/?p=1516 por cualquiertiempodormido hace pocos segundos [...]
10 noviembre, 2008 a las 18:29
Con tu permiso, lo meneo.
11 noviembre, 2008 a las 10:27
Buena entrada.
PD: Ya me he pedido uno para reyes, comparativamente la Wii es un truño.