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…porque me da la gana.
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25 Oct 09 Efemérides: El obelisco de Luxor


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Esta gran explanada, en pleno centro del moderno París monumental, hoy lugar de paso obligado para millones de turistas, se instaló la guillotina durante los años del Terror de la Revolución Francesa para acabar con la vida de miles de franceses. La plaza que fuera en tiempos llamada “de Luis XV”, pasó a convertirse en “Plaza de la Revolución”, y durante aquellos convulsos años fue el escenario de actos públicos multitudinarios, especialmente del ajusticiamiento de Luis XVI y de su esposa María Antonieta. Superados aquellos años del Terror, el gobierno de la I República Francesa la rebautizó como “Plaza de la Concordia“, en un intento de limpiar de la memoria colectiva las atrocidades cometidas en aquel lugar.

Pasado un tiempo, la Revolución pasó a la Historia, como también pasó el reinado de Napoleón Bonaparte. Con el regreso de los borbones, un acontecimiento inesperado iba a dar a la Plaza de la Concordia una nueva relevancia histórica inesperada: El joven Jean François Champollion descifró el lenguaje jeroglífico egipcio gracias a una copia en papel de las inscripciones de la Piedra de Rosetta. Posteriormente, Champollion viajaría a Egipto para descubrir con asombro que la Historia de aquel milenario país se encontraba tallada en las piedras de sus imponentes monumentos. Durante su viaje, el virrey otomano de Egipto, Mehmet Ali, regaló a Francia los dos obeliscos que flanqueaban la entrada al Templo de Luxor.

Aunque Chapollion murió en marzo de 1832, uno de los obeliscos de Luxor emprendió un largo viaje en barco desde su emplazamiento original en Egipto que le llevaría hasta París. Fue el último de los reyes de Francia, Luis Felipe de Orleans, quien decidió su destino final. Fue erigido tal día como hoy, el 25 de octubre de 1836, sobre un pedestal en pleno centro de la Plaza de la Concordia. Allí sigue en la actualidad. En la imagen pueden verse al fondo el Arco de Triunfo y la Torre Eiffel.

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18 Oct 09 Ágora

Extraído de Eureka:

El último científico que trabajó en la Biblioteca [de Alejandría] fue una matemática, astrónoma, física y jefe de la escuela neoplatónica de filosofía: un extraordinario conjunto de logros para cualquier individuo de cualquier época. Su nombre era Hipatia. Nació en el año 370 en Alejandría. Hipatia, en una época en la que las mujeres disponían de pocas opciones y eran tratadas como objetos en propiedad, se movió libremente y sin afectación por los dominios tradicionalmente masculinos.[...] Cirilo, el arzobispo de la ciudad, la despreciaba por la estrecha amistad que ella mantenía con el gobernador romano y porque era un símbolo de cultura y de ciencia, que la primitiva Iglesia identificaba en gran parte con el paganismo. A pesar del grave riesgo personal, continuó enseñando y publicando, hasta que en el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado. Cirilo fue proclamado santo.

Carl Sagan, “Cosmos“.

Más sobre Hipatia de Alejandría, aquí mismo.

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15 Oct 09 Se fueron los piratas

(Entrada inspirada en un twitt de @kurioso)

El sol se pone detrás de las calcinadas llanuras de Somalia. Anochece en la playa donde Maidhane espera impaciente a su padre, que salió antes del alba a pescar y aún no ha regresado.

Maidhane es todavía pequeño. Con diez años, su padre no quiere subirle aún a la barca. Aunque Maidhane sabe nadar casi antes de aprender a caminar, su padre teme por él si le lleva de pesca. El padre de Maidhane ha sido siempre pescador, y ha sido testigo de toda clase de desgracias: Ha visto a hombres fuertes y confiados desaparecer bajo las aguas para siempre; a tripulaciones enteras muertas, flotando hinchados en alta mar tras un naufragio; ha padecido tormentas donde sólo quedaba encomendarse a la voluntad de Alá… Una vez fue abordado por un gran buque mercante que partió su barca en mil pedazos antes de alejarse en el horizonte. El padre de Maidhane siempre recordará las caras de aquellos marineros que le miraban con indiferencia mientras él luchaba por mantenerse a flote. De no haber sido por otros pescadores de una aldea cercana que recogieron a su padre del agua, Maidhane sería ahora como cualquiera de los miles de niños huérfanos que malviven en Somalia.

Por eso Maidhane no pesca con su padre, y por eso le espera impaciente en la orilla mientras el resto de las barcas van regresando poco a poco. Los marineros que vuelven están contentos: hoy ha sido un buen día, y la pesca es abundante. Algunos exhiben con orgullo atunes y marrajos de más de un metro. La aldea entera respira tranquila, alejando el fantasma del hambre y la pobreza un día más.

Y cuando la noche estaba a punto de cerrarse sobre la aldea de Maidhane, convirtiendo el mar azul en un insondable abismo sin color, Maidhane atisba a lo lejos la barca de su padre, y oye el inconfundible ruido de su pequeño motor fuera borda. Poco a poco, la figura de un hombre negro y delgado se va haciendo más nítida en la oscuridad, mientras Maidhane da cortos paseos por la orilla, la vista clavada en aquella pequeña embarcación que se acerca. Cuando el padre de Maidhane pone el pie en la orilla, éste se le echa a los brazos, cubriéndole de besos.

-¿Cómo te ha ido hoy la pesca, papá?

-Bien, hijo. He traído un poco más que de costumbre. Hoy me duelen los brazos de subir pescado a la barca, y eso es bueno.

-¿Has visto a los piratas?

-Sí, vi a unos por la mañana temprano. Estaban echando una red enorme a cuatro o cinco millas de aquí, pero llegaron los guerrilleros y huyeron. Desde que están por aquí los guerrilleros, casi no hay piratas. Por eso la pesca es mejor.

A Maidhane le daban un poco de miedo los guerrilleros. Eran unos tipos desconocidos, que quién sabe de dónde venían, y estaban armados hasta los dientes. Tenían miradas desafiantes, y algunas veces incluso habían tenido enfrentamientos con la gente de la aldea. No, no le gustaban los guerrilleros, pero los piratas le gustaban aún menos. Los piratas venían con sus grandes barcos de pesca, echaban sus redes kilométricas al agua donde les daba la gana y acababan con la pesca en cuestión de unas horas. Antes de que proliferaran los guerrilleros, la aldea de Maidhane casi se moría de hambre; ahora que los guerrilleros habían ahuyendado a los piratas, casi todos los días había pescado para comer y para vender.

Cuando Madihane y su padre, una vez asegurado el bote en la orilla, recogieron la pesca en un carrito y se dispusieron a volver a la aldea, se cruzaron con un grupo de guerrilleros que acababa de esconder una lancha motora grande bajo una red de camuflaje. Uno cargaba con un RPG enorme; otro apuntaba al suelo con un viejo Kalashnikov, mientras un tercero guardaba varios machetes en una bolsa de lona. Miraron muy serios a Maidhane y a su padre, pero cuando Maidhane les obsequió con la mejor de sus sonrisas, se echaron a reir y siguieron caminando hacia el poblado.

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14 Oct 09 La última vez

Anoche tuve un momento trascendente que quiero compartir con vosotros, mis apreciados sufridores. No sucede muy a menudo, pero de cuando en cuando algo nos hace despertar del letargo de la rutina y nos muestra que lo que estamos haciendo posiblemente se convierta en uno de los mejores recuerdos de nuestra vida.

La cosa es que estaba durmiendo a la pequeña Violeta, y lo mejor es que lo estaba consiguiendo. Cuando finalmente se durmió y se quedó respirando acompasadamente sobre mi hombro, también yo me pude permitir un momento de relajación, y empecé a considerar lo bonito de aquel momento… y lo irrepetible que era.

Dice mi mujer que, al crecer los hijos, es como si nos los cambiaran por otros distintos; que ya nunca más volvemos a tener a los bebés que fueron, que ese momento de ternura y esa sonrisa de absoluta felicidad se pierden para siempre. La verdad es que tiene razón; yo lo sé por experiencia. Muy pronto ese bebé que acuno en los brazos empezará a caminar, y quién sabe qué camino elegirá. Con el tiempo todos los que un día fueron bebés se irán de casa, muchas veces a pesar de los deseos de sus padres.

Por eso anoche disfruté tanto de aquel momento irrepetible en el que mi bebé era aún mío, en el que aún dependía de mí hasta para dormirse. Por eso disfruto tanto de repasar las olvidadas letras de las nanas y del olor de las toallitas y las colonias infantiles. Es posible que estos momentos formen parte de mis mejores recuerdos del mañana. Posiblemente no tenga ya demasiadas oportunidades para vivir con ella un momento tan íntimo como el de anoche, y puede que esté cerca el día en que duerma a mi niña en los brazos por última vez.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

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11 Oct 09 Irreductibles legendarios (V): La fábrica de tractores

Parecía que el mundo había acabado, y que todos habían caído en un infierno helado de cascotes, cadáveres corrompidos y barro. Todos los que combatían en Stalingrado tenían la convicción de que jamás saldrían vivos de aquella ruina inmensa donde la muerte acechaba detrás de todas las esquinas, escondida en la oscuridad de las ventanas rotas de las casas bombardeadas.

Por muy dura que fuese aquella guerra, ninguna batalla fue tan cruel como la que se libró entre las ruinas de la fábrica de tractores Dzerzhinsky en el otoño de 1942. La fábrica de tractores era el orgullo de la maquinaria industrial soviética, y sus obreros produjeron tanques T-34 hasta el último momento, hasta que los bombardeos redujeron el complejo a un montón de escombros. Entonces fue cuando la fábrica pasó a convertirse en un baluarte para impedir el avance alemán hacia el Volga. La consigna del camarada Stalin no dejaba lugar a dudas: Ni un paso atrás. Los defensores de la fábrica de tractores resistirían la acometida del enemigo o perecerían en su puesto de combate. Era vital que el ejército ruso siguiera controlando la ribera del Volga, manteniendo una cabeza de playa por la que poder introducir los suministros y refuerzos que atravesaban constantemente el río; unos suministros que llegaban pese al intenso fuego artillero, pese a los constantes ataques de la aviación alemana, y pese a la certeza de los que llegaban de que se estaban internando en una pesadilla sin salida.

Y protegiéndolos a todos del enemigo se encontraban los defensores de la fábrica Dzerzhinsky. Eran soldados de reemplazo venidos de todos los puntos de la Unión Soviética, trabajadores de la fábrica que ya no podían hacer otra cosa que luchar, voluntarios y forzados, todos ellos unidos en la desesperación de quienes se encuentran acorralados. En muchas ocasiones, asomar la cabeza a más de un palmo del suelo significaba la muerte instantánea por el fuego enemigo. En demasiadas, retroceder aunque sólo fuera para encontrar un hueco donde esconderse podía significar la muerte a manos de los comisarios políticos.

La infantería y los blindados alemanes se abalanzaron contra la fábrica de tractores el 6 de octubre de 1942. A partir de ese momento, y durante más de una semana, los combates en aquel lugar maldito se producirían a muy corta distancia. En muchas ocasiones cuerpo a cuerpo. De nada servían los fusiles cuando tu enemigo se te echaba encima a menos de un metro; había que tirar de bayonetas y cuchillos. Los soldados alemanes no creían posible tal tenacidad por parte de sus enemigos. Los soviéticos se lanzaban a la muerte de forma irreflexiva, fanática, defendiendo cada nave, cada agujero, cada alcantarilla, como si se trataran del mismísimo Kremlin. Aquella ofensiva fue a duras penas detenida, con terribles pérdidas en ambos bandos. La fábrica seguiría siendo rusa de momento.

Pero entre el 14 y el 15 de octubre, los alemanes pusieron toda la carne en el asador, literalmente. Precedidos de un bombardeo masivo de artillería y aviación, los tanques alemanes se introdujeron finalmente en el complejo industrial, arrasando con sus defensas. Los defensores de la fábrica de tractores nunca se rindieron, y el enemigo, horrorizado, sólo pudo tomar aquel lugar pasando sobre cientos de muertos amontonados por doquier; soldados que habían quedado en los mismos lugares donde habían sido alcanzados por las balas o las bombas. Era un desolado paisaje dominado por el olor a muerte y por el humo.

Unos meses más tarde, el mariscal Von Paulus rendía las fuerzas alemanas sitiadas en Stalingrado. Lejos, muy lejos de Alemania, sin suministros ni alimentos, los alemanes se enfrentaban al invierno ruso y a la perspectiva de morir de hambre o morir a manos del enemigo. El VI ejército alemán se rindió el 29 de enero de 1943, pero los soldados alemanes destacados en la fábrica de tractores arrebatada a los rusos en octubre resistieron aún tres días más en medio de intensos combates antes de rendirse por falta de munición. Alemania perdió Stalingrado para siempre, pero la historia ganó un lugar donde admirar para siempre el valor y el sacrificio de unos hombres que nunca se rindieron.

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06 Oct 09 La ciencia en España no necesita tijeras

No al recorte del Presupuesto en I+DPorque a lo largo de nuestra historia hemos perdido demasiados trenes. Porque el progreso no espera a los tacaños. Porque lo que inventan otros, lo cobran otros. Porque la investigación nunca es un depilfarro, sino la mejor de las inversiones (junto con la educación). Porque a pesar de las crisis económicas, un país siempre debe saber que su futuro es lo que realmente importa. Porque invertir en ciencia y en el desarrollo tecnológico es la más socialista de las políticas. Porque nuestros científicos tienen derecho a quedarse en su propio país, y aportar lo mejor de sí mismos aquí. Porque ya hay demasiados fuera de España, y porque durante muchos años han sido muchas las grandes mentes españolas que han tenido que irse. Porque nuestros investigadores son lo mejor de entre nosotros, y no deben tener un empleo precario. Porque para cambiar el modelo productivo de España, antes hay que inventar un nuevo modelo productivo…

Por todo ello, y un sinfín de razones que ahora no se me ocurren, pero que a buen seguro mis compañeros de iniciativa habrán sabido explicar, El ojo del tuerto se opone a cualquier reducción presupuestaria en las partidas destinadas a la investigación y el desarrollo para 2010.

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04 Oct 09 Ha muerto Mercedes Sosa

Este luminoso domingo de otoño se ha tornado de repente en un día triste. Mercedes Sosa, una de las voces más importantes y queridas de la Ámérica Latina del siglo XX, ha fallecido hoy tras una cruel agonía de dos semanas. Mercedes llevó como nadie por todo el mundo la belleza musical del acento argentino. Hoy Mercedes ha dejado de padecer las miserias humanas para convertirse en voz inmortal, nuestra para siempre. Hoy El ojo del tuerto está de luto por Mercedes.

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01 Oct 09 Efemérides: Sabre

M2-262 en un campo de aviación alemán (1944). Imagen: Wikimedia CommonsCasi desde los días del desembarco en Normandía, los Estados Unidos se dieron cuenta de que el futuro de la aviación militar -por lo menos en lo que a cazas de superioridad aérea se refería- pasaba por los motores a reacción. La Alemania nazi había conseguido formar escuadrones de cazas Me-262 impulsados por turborreactores. Aunque estos se demostraron muy superiores a los cazas convencionales de hélice, no pudieron dar un giro significativo a una guerra que estaba perdida desde la debacle alemana en Rusia. Para los pilotos aliados, sin embargo, supuso todo un problema enfrentarse a aparatos que eran capaces de superar la velocidad del más rápido de sus cazas en casi 200 km/h. Al terminar la guerra, los Me-262 habían obtenido un ratio de derribos de casi 1:5 a su favor.

Pero este salto tecnológico en la aviación militar fue rápidamente asumido por las potencias vencedoras, las cuales, vencido el enemigo nazi, pasaron casi al instante de ser aliados a convertirse en enemigos irreconciliables. La guerra fría entre el capitalismo norteamericano y el comunismo ruso estaba empezando. En 1945, ambas potencias sabían que necesitaban un avión capaz de obtener la superioridad aérea sobre cualquier aeronave existente en aquel momento, y aprendiendo de los progresos alemanes, se dedicaron a construir un avión de caza a reacción que les ofreciese la deseada supremacía en el aire. La Unión Soviética diseñó y construyó el Mig-15, mientras los Estados Unidos hicieron lo propio con el North American F-86 Sabre.

Tal día como hoy, 1 de octubre, en 1947, emprendía el vuelo el primer prototipo del F-86 Sabre. Su homólogo ruso lo haría en diciembre de ese mismo año. Ambos aparatos demostraron ser rápidos, ágiles y muy maniobrables en combate, y durante la siguiente década se enfrentarían en multitud de ocasiones. Además de sus demostradas capacidades como caza, el Sabre era capaz de efectuar misiones de bombardeo en picado, lo que le convertía en una de las aeronaves más capaces de su época.

Escuadrilla de F-86 Sabre en vuelo sobre Corea durante la guerra.La Guerra de Corea estallaba sólo tres años más tarde, en 1950. Las fuerzas norcoreanas, apoyadas por tropas chinas y pilotos rusos, trataban de conquistar el territorio de Corea del Sur y asimilarlo a la esfera de influencia comunista en Asia. Fue durante esta guerra en la que los Sabre y sus pilotos norteamericanos tuvieron que poner en práctica todas sus habilidades en combate contra los bien entrenados pilotos rusos, chinos y coreanos y sus aviones Mig-15. Aunque la guerra terminó en 1953 con una frágil tregua -que aún se mantiene hoy igual de frágil que entonces-  el Sabre demostró ser un aparato más completo que su competidor ruso, obteniendo un ratio de 1:3 en aviones derribados respecto al Mig-15. Durante la década de los 50 y 60 el Sabre participó en varios conflictos armados alrededor del mundo, como por ejemplo en la guerra entre India y Pakistán o en las escaramuzas entre la China comunista y la China nacionalista de Taiwan. Este avión fue adoptado por multitud de países, entre ellos España, donde permaneció en el servicio activo entre 1955 y 1973.

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