Emilio González Ferrín es profesor titular de Pensamiento Árabe e Islámico de la Universidad de Sevilla. El día 13 de agosto de 2009 fue ponente de la conferencia titulada Hitos más importantes de la Historia del Islam dentro de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Encontré este vídeo mientras buscaba documentación por Internet para complementar los temas de Historia Medieval que ahora estoy repasando para el examen de febrero. Tras casi una hora oyendo al profesor González Ferrín, mi impresión es que -afortunadamente- los historiadores empiezan a desligarse de la manida rigidez de la historiografía tradicional, haciendo un trabajo comparativo sobre diversas fuentes de épocas y localizaciones geográficas distintas para extraer la conclusión de que, en realidad, ni todo en la Historia es blanco, ni negro; que hemos sido víctimas en muchos casos de una enseñanza de la Historia interesada y falta de perspectiva; de una Historia escrita siempre por los vencedores.
Merece la pena hacer el esfuerzo de oír la conferencia a pesar de su sonido deficiente. Gran momento ese en el que compara las religiones con crisálidas de las que nunca se sabe qué va a surgir, para terminar apostillando que todas las religiones tienen su origen en un capullo. Hay que hacer un verdadero esfuerzo intelectual para no malinterpretar al profesor González Ferrín, pero yo no he sido capaz de conseguirlo.
Etiquetas: al-Andalus, historia, historia de españa, Islam, Videos
Las últimas lluvias han convertido al normalmente escuálido río Rivera de Huelva en un embravecido émulo del Amazonas. Tanto es así que los pantanos de su cuenca deben desembalsar el agua sobrante a toda prisa para evitar el desbordamiento de las presas. Este mismo mediodía, la presa del Gergal, en la localidad sevillana de Guillena, ofrecía este singular espectáculo, captado por un servidor con el teléfono móvil:
Hoy ha sido un día intenso para el barrio de San Esteban de Murcia. A primera hora de la mañana se presentaban los operarios de la empresa constructora La Generala para empezar a “desmantelar” el yacimiento arqueológico descubierto en el lugar donde el Partido Popular de Murcia, a través de las instituciones autonómicas, pretendía construir un gran aparcamiento subterráneo. La imagen, recogida por la agencia European Pressphoto Agency y reproducida en esta entrada, no puede ser más desoladora: unos cuantos peones sin preparación alguna se dedican a “desmontar” (a destruir, claro) los restos arqueológicos. Por suerte, la movilización ciudadana y una infrecuentemente rápida actuación judicial han conseguido paralizar este atentado al patrimonio cultural español, este memoricidio que el ejecutivo murciano pretendía perpetrar a plena luz del día y contra la opinión de todos los expertos en la materia, anteponiendo el interés urbanístico y económico de unos cuantos al interés general y a la conservación de nuestra Historia.
Ya con la resolución judicial en la mano ordenando la paralización del expolio, el presidente de la Comunidad Murciana, Ramón Luis Valcárcel, se ha apresurado a bajarse los pantalones ante lo inevitable y a subirse (tarde) al tren de la defensa del patrimonio, tal vez sin darse cuenta de que ese tren le ha pasado por encima a él y a todo su gobierno, especialmente a esa pintoresca Consejería de Cultura que no sólo consiente, sino que autoriza semejantes atropellos contra el interés común.
Así que, leyendo todas estas noticias, y además de alegrarme por la salvación del yacimiento de San Esteban, no he podido dejar de recordar a una persona que se enfrentó hace muchos años a las excavadoras de la especulación inmobiliaria para salvar el patrimonio cultural de España: la arqueóloga sueca Solveig Nordtröm. En pleno auge del desarrollismo franquista, esta mujer tuvo el valor suficiente como para enfrentarse a los especuladores afines a la dictadura y atraer la atención de la prensa internacional para detener el avance de las máquinas hacia los restos de la ciudad íbera, cartaginesa y romana de Lucentum. Aquellos restos arqueológicos, condenados a convertirse en escombros para mayor gloria de la urbanización salvaje de la costa mediterránea, pasaron a ser declarados patrimonio nacional y monumento histórico-artístico gracias al arrojo de Solveig. Un regalo eterno para un país de desmemoriados que nunca agradecerá lo suficiente aquella gesta.
A lo mejor nosotros, acomodados españolitos del siglo XXI, estamos demasiado interesados por el deporte televisivo y por las refriegas políticas y judiciales que nos brinda una clase política carcomida por la corrupción como para perder el tiempo en proteger nuestra Historia y nuestra identidad de la avaricia de algunos indeseables. Quizá estemos esperando que venga de nuevo Solveig Nordström o cualquier otro extranjero a sacarnos de la inopia y a defender lo que es nuestro.
Etiquetas: Arqueología, cultura, historia de españa, Opinión, Personajes
Pat Condell no es Richard Dawkins, ni mucho menos. Su forma de expresarse es infinitamente más agresiva que la del biólogo británico, y en sus monólogos carga sobre todo contra el dios de las sagradas escrituras usando para ello esas mismas escrituras, dejando claro el abismo que existe en la actualidad entre sus contenidos y el concepto moderno de moralidad. Los videos caseros de Pat Condell se han hecho mundialmente famosos en internet en parte gracias a ese franco antagonismo con cualquier clase de creencia irracional. Muchos se preguntan si tanta agresividad verbal es necesaria para rebatir la creencia en Dios, a lo que Condell contesta que es peor la agresividad física que demuestran muchos creyentes contra cualquiera que no siga a rajatabla sus dogmas milenarios. En todo caso, me parece que se trata de un fenómeno necesario; un ateísmo extremo en el debate sobre las religiones como contrapunto al fanatismo creyente que asola el mundo.
Atención: El video y los enlaces que se reproducen a continuación pueden herir -y de hecho, lo harán- la sensibilidad de los creyentes. Luego no quiero comentarios quejicas al respecto. Quien no quiera ver heridos sus sentimientos religiosos, que se abstenga de ver el siguiente video.
Agradecimientos a La media hostia por colgar el video subtitulado en Youtube y a MrDodo por el tweet a Escolar.net, que me viene al pelo para la Semana del ateísmo. Más videos de Pat Condell en Youtube.
Dolores Montoya Rodríguez, Lole, es gitana de Triana. Particularmente, una de mis cantaoras favoritas por su peculiar estilo y la constante innovación de la que siempre ha hecho gala en su cante. Pero Lole es algo más: las raices de su cultura familiar se hunden en la tradición bereber argelina. Su madre, Antonia Rodriguez, La Negra, nació en Orán en 1936, y allí aprendió los ritmos bereberes de la cercana Cabilia que, con el tiempo, enseñaría a sus hijas.
Cuando la Negra y Lole mezclan el flamenco con estos ritmos magrebíes, resulta una fusión deliciosa, natural, alejada de artificios y de la corrupción comercial de la música. Es como la buena comida casera; un recordatorio de lo cercana que es la cultura del otro lado del Estrecho y de que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa del norte de África. Ésta es una grabación de los archivos de TVE del año 1972, cuando Lole contaba sólo con dieciocho años y aún no había comenzado su carrera artística profesional. Detrás del rebosante talento y de la sugerente voz, que bien podría pertenecer a una artista de El Cairo o Damasco, se adivina una joven a la que las cámaras aún provocan el sonrojo de la principiante. Suban el volumen y disfruten de la fiesta.
Hay que tener mucho arte, talento del bueno y ganas de trabajar, de crear algo nuevo desde la nada, para conseguir lo que la gente de Malviviendo nos está dando desde hace meses. Cuando se ven cosas como ésta, hay que quitarse el sombrero, relajarse y disfrutar de la experiencia de este humor callejero y arrastrado. Y además, hecho en Sevilla. Es una recomendación de El ojo del tuerto para este fin de semana. Nos vemos en el Evento Blog.
Pocos actores pueden presumir, como José Luis, de haber cambiado las costumbres de toda una generación. ¿Quién no ha puesto algua vez el pie en la puerta para que no se cierre la cabina? Hoy se ha muerto una buena parte de la Historia del mejor cine español.
Actualización:
Televisión Española, la televisión pública pagada con el dinero de nuestros impuestos, no quiere que podamos disfrutar del cortometraje La Cabina desde ningún otro sitio que no sea su propia página web. Desconozco qué oscuros intereses mueven a los directivos de RTVE para impedir la difusión del famoso cortometraje, pero seguro que no les mueve precisamente el afán por difundir la cultura. Con su pan se lo coman.
Etiquetas: Cine, Personajes
Extraído de Eureka:
El último científico que trabajó en la Biblioteca [de Alejandría] fue una matemática, astrónoma, física y jefe de la escuela neoplatónica de filosofía: un extraordinario conjunto de logros para cualquier individuo de cualquier época. Su nombre era Hipatia. Nació en el año 370 en Alejandría. Hipatia, en una época en la que las mujeres disponían de pocas opciones y eran tratadas como objetos en propiedad, se movió libremente y sin afectación por los dominios tradicionalmente masculinos.[...] Cirilo, el arzobispo de la ciudad, la despreciaba por la estrecha amistad que ella mantenía con el gobernador romano y porque era un símbolo de cultura y de ciencia, que la primitiva Iglesia identificaba en gran parte con el paganismo. A pesar del grave riesgo personal, continuó enseñando y publicando, hasta que en el año 415, cuando iba a trabajar, cayó en manos de una turba fanática de feligreses de Cirilo. La arrancaron del carruaje, rompieron sus vestidos y, armados con conchas marinas, la desollaron arrancándole la carne de los huesos. Sus restos fueron quemados, sus obras destruidas, su nombre olvidado. Cirilo fue proclamado santo.
Carl Sagan, “Cosmos“.
Más sobre Hipatia de Alejandría, aquí mismo.
Etiquetas: Cine, Hipatia, Personajes, Religión, Videos
No me tengo por un tipo especialmente conspiranoico, pero las cifras de esta nueva enfermedad conocida como Gripe A, sumadas a la alarma suscitada por los medios de comunicación, junto a ciertos datos económicos más que inquietantes revelados por este documental, hacen que hasta el más incrédulo de los mortales sienta zumbar una mosca detrás de su oreja.
¿Estaremos siendo víctimas de una alarma fabricada con fines espurios, mientras algunos se llenan los bolsillos gracias a nuestro miedo? ¿Son los gobiernos conscientes de esta manipulación de la sociedad, o simplemente actúan al albur de la alarma informativa?
En cualquier caso, la gripe A no es muy diferente a otras cepas del virus de la gripe. La casi total inmunidad de los mayores de 64 años a esta enfermedad hace pensar que se trata de un viejo conocido que ya nos visitó en los años cuarenta del pasado siglo. Para prevenir el contagio de esta enfermedad es conveniente seguir ciertos consejos higiénicos y, sobre todo, no caer en el alarmismo ni en la automedicación.
Notas:
Una gran cruz de madera finamente decorada era arrastrada por las calles de Jerusalén atada a un caballo. A sus lados, un grupo de soldados árabes se dedicaba a patearla y escupir sobre ella. De pronto se encontraron con el Sultán, montado sobre su espléndido caballo blanco, y su numeroso séquito, que subían calle arriba, buscando el centro de la ciudad. Al ver a su señor, los soldados se detuvieron atemorizados, esperando alguna reacción por su parte al ver el atentado sacrílego que estaban cometiendo contra aquel símbolo cristiano. Los soldados se tranquilizaron cuando éste les sonrió con condescendencia, y siguieron con su irreverente procesión hacia las murallas de la ciudad, por donde pensaban arrojar el crucifijo. El Sultán consideraba que era necesario que sus hombres disfrutaran de algún tipo de compensación tras el cruento asedio de la ciudad, sobre todo después de que les hubiera prohibido terminantemente cualquier acto de pillaje.
La comitiva prosiguió despreocupadamente su camino por el laberinto de estrechas calles empedradas. En casi todas las casas había familias cristianas recogiendo sus pertenencias, y algunos se atrevían ya a salir a las calles cargando con lo poco que habían podido recoger, buscando las puertas de salida de la ciudad. Había soldados árabes y cruzados por todas partes, pero todos ellos respetaban el armisticio pactado entre ambos bandos. Las espadas envainadas y los escudos en el suelo daban paso a las conversaciones entre soldados de uno y otro credo. Aquel día en Jerusalén no habría pánico, ni matanzas.
Durante su breve paseo, el Sultán sentía crecer en él el gozo por la victoria definitiva sobre los infieles y el orgullo infinito de ser el libertador de los Santos Lugares. Por primera vez en muchos siglos, todos los lugares santos del Islam se encontraban bajo el dominio de una sola persona, y esa persona era él mismo: el Sultán de Siria y de Egipto, señor de Alepo y Mosul, de Medina y de La Meca, Salah ad-Din Yusuf, conocido por sus enemigos occidentales como Saladino.
La estrechez de la calle dio paso al gran espacio abierto de la Explanada de las Mezquitas, y por fin pudo divisar la gran mezquita Al-Aqsa y la majestuosa Cúpula de la Roca. Tan sólo unas horas antes, la misma cruz que había visto en la calle ultrajada por sus hombres se erguía sobre la cúpula dorada de la mezquita de la Roca, pero ahora el edificio estaba rodeado de soldados y mullahs. Al llegar el Sultán Saladino, todos estallaron en gritos, aclamando a su victorioso señor. Saladino recorrió la explanada con la vista y pudo contemplar Jerusalén desde la altura. Aparte de algún que otro incendio, consecuencia de la reciente batalla, la ciudad parecía tranquila ante la histórica transición que estaba viviendo. A lo lejos, una larga columna de cristianos abandonaba lentamente la ciudad por el valle de Josafat. Aunque Saladino había garantizado la seguridad de los habitantes de Jerusalén, casi ningún cristiano quería vivir en la ciudad bajo un gobierno musulmán.
El sol se ponía lentamente sobre el camino que llevaba a los refugiados a la costa. Pronto se les haría de noche en medio de unos campos donde acechaban toda clase de peligros. Al llegar al ocaso del día, Saladino, su escolta y el resto de la multitud que permanecía en la explanada se introdujeron en el interior de la Cúpula. Alá había querido que aquel día memorable fuese viernes, y llegaba la hora de la oración. En ese momento pudo oirse un canto como no se había oído en aquel sitio durante más de ochenta años…
Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.
Como buen musulmán, oculto su rostro entre las manos, Saladino se dispuso a dar gracias a Alá por su buena estrella; pero mientras lo hacía no pudo reprimir una sonrisa de triunfo en el único momento en que estuvo seguro de que nadie le observaba. Pocos hombres podían experimentar la inenarrable sensación de entrar en la Historia como él lo estaba haciendo en aquellos momentos. Durante los siguientes mil años, generaciones de musulmanes recordarían aquel día con celebraciones y fiestas: el día en que el Sultán Salah ad-Din recuperó la ciudad de Jerusalén para los creyentes, un viernes 2 de octubre del año 1187, 27 del mes de Rajab del año 583 de la Hégira.
Imagen: Noam Garmiza en Flickr.
Sonido: Youtube.
Documentales de Canal Historia sobre las cruzadas (cuatro partes). En total, tres horas y pico de disfrute, para el que se atreva.
Etiquetas: historia, Jerusalén, Personajes, relatos, Religión, Saladino, Videos