Noticias de la Historia nace con la intención de convertirse en una revista de publicación semanal dedicada en cada número a un año concreto de la Historia. Los acontecimientos históricos estarán reflejados como si se tratasen de noticias de actualidad, procurando darles un estilo periodístico a la narración de los hechos.
De momento ya está adaptada y traducida la plantilla de la página y un primer número de prueba dedicado al año 636 que quiero seguir ampliando a lo largo de la semana, mientras preparo el segundo número de la revista, que publicaré el jueves día 11 de febrero.
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Emilio González Ferrín es profesor titular de Pensamiento Árabe e Islámico de la Universidad de Sevilla. El día 13 de agosto de 2009 fue ponente de la conferencia titulada Hitos más importantes de la Historia del Islam dentro de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Encontré este vídeo mientras buscaba documentación por Internet para complementar los temas de Historia Medieval que ahora estoy repasando para el examen de febrero. Tras casi una hora oyendo al profesor González Ferrín, mi impresión es que -afortunadamente- los historiadores empiezan a desligarse de la manida rigidez de la historiografía tradicional, haciendo un trabajo comparativo sobre diversas fuentes de épocas y localizaciones geográficas distintas para extraer la conclusión de que, en realidad, ni todo en la Historia es blanco, ni negro; que hemos sido víctimas en muchos casos de una enseñanza de la Historia interesada y falta de perspectiva; de una Historia escrita siempre por los vencedores.
Merece la pena hacer el esfuerzo de oír la conferencia a pesar de su sonido deficiente. Gran momento ese en el que compara las religiones con crisálidas de las que nunca se sabe qué va a surgir, para terminar apostillando que todas las religiones tienen su origen en un capullo. Hay que hacer un verdadero esfuerzo intelectual para no malinterpretar al profesor González Ferrín, pero yo no he sido capaz de conseguirlo.
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A lo largo de esta semana me he cruzado en diferentes carreteras de la provincia de Sevilla con cuatro perros abandonados, todos ellos galgos. A algunos ha sido complicado esquivarlos para no pasarles el coche por encima, mientras otros aparecieron simplemente deambulando por las cunetas, con ese eterno aire de hambrientos que tienen estos perros. Uno de ellos fue atropellado justo delante de mi coche por otro vehículo en la autovía A-4, y le vi chillando de dolor, arrastrando la pata herida por el golpe entre los coches que pasaban a su lado a toda velocidad. Era imposible pararse en la autovía para recoger al perro, porque el riesgo de tener un accidente era más que evidente, y eso aumenta aún más mi sensación de impotencia ante esta situación.
¿De dónde vienen estos perros? ¿A qué viene tanto galgo abandonado en la carretera?
No soy cazador, y desconozco todo lo que se mueve en el mundo de la caza. He tenido que buscar por internet la respuesta a esta proliferación de galgos abandonados: al parecer, en esta época del año termina la temporada de caza con galgos, y los que hasta entonces fueron útiles herramientas para tan sano y ecológico (¿?) entretenimiento, empiezan a convertirse en molestos seres que consumen alimento, espacio y tiempo de sus cuidadores sin reportar beneficio alguno.
Supongo también que los dueños de estos perros abandonados habrán descartado a sus ejemplares más viejos, aquellos que ya no rinden como antes, y que conservarán a los jóvenes para la temporada siguiente. Quisiera suponer también que estos cazadores enseñarán a sus hijos las artes de su deporte favorito: cómo llevar las rehalas de perros, dónde soltarlos, cuándo entrenarlos para que estén en forma, etc. Me gustaría que sus hijos aprendieran también la lección de cuándo y cómo abandonar a un ejemplar viejo que ya no sirve para nada, y ahorrarse así su manutención, sobre todo porque espero que, en lugar de aplicar esta obtusa sabiduría a los inocentes perros, la aplique a su despiadado padre cuando sea viejo.
Pero lo que me gustaría, sobre todo, es que el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) aplicara la ley con todo rigor, exigiendo a los propietarios de rehalas que identificaran a todos y cada uno de sus animales con el obligatorio chip, imponiendo a los infractores las multas que prevé para ellos la ley. No es de recibo que cada año se perpetre esta cruel carnicería con miles de perros en España: perros abandonados a su suerte por las carreteras, ahorcados en los árboles o condenados a morir de hambre y sed atados a un árbol o a una valla. No voy a decir que todos los cazadores tengan este detestable comportamiento, pero sí diré que esto sucede porque una minoría de desalmados actúa con el silencio cómplice del resto de ellos. Si esta es la consecuencia directa del deporte de la caza, más vale prohibir una actividad tan atroz como esa.
Algunos enlaces sobre la masacre de galgos:
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Las últimas lluvias han convertido al normalmente escuálido río Rivera de Huelva en un embravecido émulo del Amazonas. Tanto es así que los pantanos de su cuenca deben desembalsar el agua sobrante a toda prisa para evitar el desbordamiento de las presas. Este mismo mediodía, la presa del Gergal, en la localidad sevillana de Guillena, ofrecía este singular espectáculo, captado por un servidor con el teléfono móvil:
Esta fotografía está tomada en mi pueblo, el domingo 10 de enero de 2010. Hacía como cincuenta y pico años que no nevaba, y sólo los mayores podían ya recordar aquella ocasión. El pasado domingo fueron nuestros hijos los que corrieron, jugaron y tiraron bolas de nieve en la misma puerta de su casa; algo que en la provincia de Sevilla (exceptuando algunos lugares de la sierra) no es muy habitual que digamos. Puede que la próxima vez que nieve, ellos sean los mayores que lo recuerden, y sus nietos los niños que juegen en la nieve, allá por el año 2060.
O al menos, eso espero.
La región que abarcan los ríos Tigris y Éufrates es hoy territorio de guerra y escenario cotidiano de matanzas y destrucción. Hubo, sin embargo, una época en la que Mesopotamia significó para el mundo civilización, progreso y abundancia. Desde muchos siglos antes de lo que los primeros investigadores habían creído, la hasta hace poco desconocida civilización sumeria fue la primera en todo el mundo que surgió de la Prehistoria para dejar constancia escrita de los avatares de su existencia, de sus creencias y mitos, de su poesía y de sus ciencias.
En 1941, los arqueólogos que excavaban en el yacimiento de Tell Abu Salabikh encontraron los escritos considerados hasta ahora más antiguos de la humanidad. Eran auténticos escritos sumerios, procedentes de un pueblo y una época que hasta entonces sólo era conocida por referencias de textos babilónicos y asirios muy posteriores. Siempre se había especulado con la hipótesis de que la primera escritura había sido fruto de la necesidad práctica, y que su temática sería meramente administrativa o contable. Nada más lejos de la realidad; entre los escritos de Tell Abú Salabikh se hallaron poemas, himnos y mitos, y sólo unos cuantos documentos administrativos.
Herederos de una civilización que se había estado fraguando en la región desde el 6.000 a.C., los sumerios dominaron el sur de Mesopotamia entre los siglos XXVII y XXIII a.C., varios siglos antes de que en Egipto comenzara la construcción de la Gran Pirámide. No se puede decir que Súmer fuera un estado, o al menos no según el moderno concepto de estado. Súmer era una cultura compartida por varios pueblos, agrupados en torno a ciudades como Kish, Uruk, Ur, Lagash o Nippur, entre otras. Diferentes dinastías de reyes en cada ciudad pugnaban por la hegemonía en la región, en una época en la que los mitos aún se mezclaban con la Historia. La existencia de reyes legendarios como Gilgamesh de Uruk está hoy demostrada documentalmente, aunque en un principio se pensó que Gilgamesh no era sino un personaje literario.
Súmer domesticó a los ríos que le daban la vida, canalizando los regadíos y convirtiendo en un vergel aquel fértil valle en medio del desierto. Sus leyendas, perdurables durante milenios gracias al soporte de arcilla donde las escribieron, cuentan historias sobre la creación del mundo por los dioses, sobre la lucha cósmica entre el bien y el mal, sobre un terrible diluvio que anegó al mundo entero y sobre los supervivientes del mismo, que pudieron salvarse a bordo de un barco. Cuentan la historia de un bebé que fue arrojado al río dentro de una canasta y luego se convirtió en rey… Historias que a cualquiera que haya sido criado en la tradición judeocristiana le resultarán familiares y que se hallaron enterradas en ruinas milenarias, escritas en antiquísimas tablas de arcilla, en una lengua y una escritura no descifradas hasta el siglo XIX, como prueba irrefutable de nuestros orígenes como cultura.
Para saber más sobre Súmer:
Y esto es lo que sucede cuando todos se van a comer uvas y dejan al becario redactando los titulares:
El enlace ha la página original aquí.
Porque, aparte de bromas y mentirijillas, creo que la tradición original dedicaba este día, sobre todo, a los niños, a la bendita inocencia que tanto nos empeñamos los mayores en destruir.
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Cuando una persona defiende una causa justa sin recurrir a la violencia, y triunfa contra la cerrazón de los estados y de quienes los gobiernan, se convierte para siempre en un héroe del pueblo. No importa la nacionalidad, la cultura o el idioma; gracias a Aminatou sabemos que la determinación de llevar nuestros principios hasta sus últimas consecuencias puede doblegar incluso a las tiranías más sanguinarias. Eso merece, como poco, el reconocimiento de una ciudadanía -la española- poco acostumbrada ya a las gestas valientes. Gracias Aminatou; hoy somos todos un poco más humanos y un poco menos súbditos.
(Imagen: El País)
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El cacique es como un pequeño virrey que hace su santa voluntad en el latifundio. Ha sido un fiel representante del colonialismo centrista y de sus consecuencias, como la emigración. Uno de los principales culpables de la emigración es “el señorito”, que hasta ha carecido del sentido de la explotación de sus propias tierras. Donde ha puesto la mano el cacique ha nacido paro y emigración, porque en el fondo no ha querido más que tener un coto de caza en Andalucía.
Carlos Cano (Biografía por Fernando González Lucini)
La España caciquil echa sus raices en los años de la Restauración Borbónica, convirtiéndose durante el último cuarto del siglo XIX y el primer cuarto del siglo XX en un eficiente mecanismo para anular la voluntad popular y erigir a los gobiernos liberales o conservadores que se alternaron en el poder durante varias décadas. La dictadura de Primo de Rivera dio al traste con la alternancia de la Restauración, descabezando la organización caciquil, pero sin hacer desaparecer a los caciques, que siguieron imponiendo su influencia sobre las poblaciones rurales. Al finalizar la dictadura de Primo de Rivera fue en gran medida la falta de esta organización, que salvaguardaba los esquemas de la Restauración, lo que provocó el advenimiento de la Segunda República. Los caciques rurales, alarmados por la intención de los gobiernos republicanos de efectuar la tan necesaria reforma agraria, alentaron, respaldaron y financiaron el golpe de estado de julio de 1936. Terminada la guerra empezaba para las pocas familias terratenientes de Andalucía una época dorada donde ellos ejercían un poder efectivo sobre el mundo rural. Ellos ponían y quitaban alcaldes, mandos de la guardia civil e incluso párrocos. Ellos elegían diaria y personalmente qué jornaleros podrían trabajar y cuáles no. El más mínimo gesto de protesta, la más mínima muestra muestra de insumisión al cacique, podía significar el hambre para toda una familia. Aunque en las ciudades no fue un fenómeno demasiado evidente o relevante, la figura del cacique fue decisiva en el entorno rural durante los años del franquismo, y así lo relata Francisco Moreno Galván en esta guajira que José Menese incluyó en su disco de 1976 La Palabra.
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Esta familia honorable
de mi pueblo, donde dicen
que a mil ochocientos quince
se remonta su linaje.
Con un mediano pelaje,
pero llevaban prendío
un largo y sonao apellío,
dones, doñas y excelencias
y que traían con paciencia
a su pueblo protegío.
Ellos no malgastarían
el lujos ni en vanidad,
sus obras de caridad
que jamás olvidarían
eran dar los buenos días
cuando pasaba algún pobre
y algunos consejos nobles
que por caridad le daban
para que nunca olvidaran
quién le hacía estos favores.
Llevaban tierra de campo
en leguas, de un lao pa otro,
y por si esto fuera poco
regateaban a diario
el denigrante salario
que ganábamos, dejando
detrás de la yunta, arando,
o con la hoz en la siega,
sangre y sudor con la briega
gotita a gota en el campo.
Sabemos que algunos váis
los caminos desviando
-nos decían medio rezando-.
Hijos, por qué os apartáis
si otro camino no hay
que el único y verdadero,
ese que nos lleva al cielo,
rechazando tentaciones
que las ideas y ambiciones
son peligroso veneno.
En este pueblo han sembrao
“que cualquiera pué aprender”
y deberíais saber
que el leer pué ser pecao;
con que andarse con cuidao
y elegir bien la compaña
que con tanta idea extraña
están vustros sesos minando;
¡El diablo os va guiando,
que anda suelto por España!
Años de hambre venían,
si uno malo, otro peor,
y no cuajaba una flor
por lluvias o por sequías,
y la familia dio un día
con el remedio al rezarle
de la mañana a la tarde
y en la comunión diaria
plegarias y más plegarias
por los que morían de jambre.
Y se fueron agotando
estas quebrantadas vidas
que llevaban compartidas
de novena a balneario,
de la baraja al rosario,
hasta que fueron muriendo
y poco a poco iban yendo
al cielo que bien ganaron
y su casa la heredaron
las monjas de un beaterio.Francisco Moreno Galván/José Menese
Etiquetas: Flamenco, franquismo, historia de españa